Las fiestas han terminado: tengo ansiedad social, así comienza este testimonio de quien cree que sus síntomas son irreversibles ante un problema tan frecuente.

Ahí estaba yo: en la fiesta de mi mejor amiga, la mayoría eran personas conocidas de hacía tiempo. ¿Por qué me estaba sintiendo tan mal entonces? Comencé a sentir palpitaciones, una sensación de ahogo y mucha incomodidad. Sin despedirme, salí del salón y me marché a casa. En el trayecto, el aire frío de la noche me hizo sentir mejor.  

Esta era la tercera ocasión que, estando entre otras personas, en grupos más o menos numerosos, sentía esa necesidad de huir porque la atmósfera me parecía asfixiante. Parecía que ya no era capaz de socializar, que las reuniones me resultaban agobiantes y que estaba condenado al aislamiento, pues mantenerme solo en casa era mucho mejor.  

La verdad es que detrás de ese miedo a la incomodidad se escondía un trastorno de ansiedad social (TAS) que me aquejaba hacía algunos meses. Creí que para mí las fiestas habían terminado y que nunca más podría salir con amigos o conocidos, hasta que obtuve un diagnóstico por parte de un profesional de la salud mental y comencé un tratamiento.  

¿Te has sentido así alguna vez? Tal vez tú también lo estés pasando mal en sociedad y requieras más información al respecto. Por ello acompáñame en este artículo, para conocer los detalles de este trastorno y cómo mejorar.  

¿Qué es la ansiedad social? 

Este es un trastorno en el que la socialización se vuelve cada vez más complicada pues quien lo padece ve cada vez más amenazantes sus interacciones sociales. Ansiedad, inseguridad, vergüenza y agobio son las típicas sensaciones que le produce establecer contacto con los demás. El miedo al ridículo y al escrutinio público pueden ser sus causas, aunque no las únicas. 

Una condición tal puede alterar la vida personal de alguien al grado de aislarla completamente, así como a limitar su cotidianidad a muy pocas actividades. Incluso hay quien puede llegar a renunciar al trabajo por el grado de angustia que el contacto social puede causarle.  

Cómo identificar la ansiedad social 

Si bien hay personas que son tímidas e introvertidas, y que siente cierto nerviosismo al rodearse de personas, no bastan estos signos para considerarlos ansiedad social. Este trastorno comprende miedo, ansiedad y evasión, además consideremos que sus síntomas interfieren en la vida cotidiana de las personas.  

Entre los síntomas que se presentan con la ansiedad social están los emociones y conductuales, así como aquellos que son de orden físico.  

Síntomas físicos 

  • Enrojecimiento. 
  • Latidos rápidos del corazón. 
  • Temblores. 
  • Sudoración. 
  • Malestar estomacal o náuseas. 
  • Dificultad para respirar. 
  • Mareos o aturdimiento. 
  • Sensación de mente en blanco. 
  • Tensión muscular. 

Síntomas emocionales 

  • Temor a situaciones donde podrías ser juzgado. 
  • Angustia por sentirte avergonzado o humillado.  
  • Miedo intenso de interactuar o hablar con extraños.  
  • Temor a que los demás noten que estás ansioso. 
  • Recelo ante síntomas físicos que puedan causarte incomodidad, como sonrojarte, sudar, temblar o que te tiemble la voz. 
  • Ansiedad durante las situaciones sociales 

Síntomas conductuales 

  • Dejar de hacer algunas actividades o dejar de hablar con ciertas personas por miedo a sentirte avergonzado. 
  • Evitar situaciones donde puedas ser el centro de atención. 
  • Propensión a los pensamientos negativos.  
  • Después de una situación social, analizar tu desempeño e identificar fallas en tus interacciones. 
  • Esperar las peores consecuencias posibles de una experiencia negativa en una situación social. 
  • Recurrir a otras personas para que hagan cosas por ellos. 
  • No saludar; ignorar a los demás; no participar. 
  • Tics y hábitos nerviosos variados: mover una pierna, frotarse los ojos y la cara, tirarse del pelo, cruzar las piernas, pellizcarse, morderse las uñas, etc. 
  • Incluso pueden ser propicios al consumo de alcohol o ciertas drogas.  

El Trastorno de Ansiedad Social (TAS), como cualquier otro trastorno ansioso tiene su origen como un mecanismo desarrollado para evitar situaciones potencialmente peligrosas para la supervivencia (un instinto natural). Sin embargo, hoy este mecanismo puede resultar un problema mayor que el propio riesgo que se pretende evadir, ya que resulta incapacitante y doloroso.   

Exponerse a la situación temida puede provocar un ataque de ansiedad, y el miedo a sufrir ese ataque es el principal motivo por el que a la persona le cueste enfrentarse a sus miedos. 

TAMBIÉN PUEDES LEER AQUÍ RECURSOS CONTRA LA ANSIEDAD  

¿Por qué sufro TAS?  

Como sucede con muchas otras enfermedades de salud mental, el trastorno de ansiedad social probablemente surge de una interacción compleja de factores biológicos y ambientales. Entre las causas posibles se incluyen: 

  • Factores hereditarios. Los trastornos de ansiedad suelen ser hereditarios. Sin embargo, no está completamente claro hasta qué punto pueden deberse a la genética o a conductas adquiridas. 
  • Estructura del cerebro. Una estructura del cerebro llamada «núcleo amigdalino» puede influir en el control de la respuesta ante el miedo. Las personas que tienen un núcleo amigdalino hiperactivo pueden tener una respuesta exacerbada ante el miedo, la cual causa un aumento de la ansiedad en situaciones sociales. 
  • El entorno. El trastorno de ansiedad social puede ser una conducta adquirida. Algunas personas pueden desarrollar esta afección después de una situación social desagradable o incómoda.  

Tratamiento 

Como otros trastornos de ansiedad, el social debe abordarse de forma multidisciplinaria con un tratamiento farmacológico, terapia psicológica con enfoque cognitivo conductual, por ejemplo.  

De manera complementaria la práctica del neurofeedback dinámico puede ser un gran apoyo, entre sus beneficios:  

  • Ayuda con la gestión del sueño y el descanso.    
  • Promueve un mejor manejo del estrés.    
  • Mejora la agudeza mental.    
  • Hace sentir más confiado.    
  • Ayuda a sentir mayor calma y serenidad.    
  • Disminuye la sensación de ansiedad.    
  • Contribuye a paliar la depresión.    
  • Ayuda a hacer frente a las cosas mejor.    
  • Puede ayudar a cambiar la percepción de las cosas.    
  • Ayuda a cuidar la memoria.    
  • Mejora la concentración, la actitud multitarea 

🧠  NEURODOZA | CITAS | RENTA TU EQUIPO   

514 447 8434 

Translate »
Inscríbete

Inscríbete

Recibe nuestra lista de precios, descuentos, promociones especiales y nuestro boletín informativo. verifica todos tus buzones de correo.

¡Felicidades! En pronto recibirás maravillosas noticias de nosotros